miércoles, 19 de enero de 2011

Sinde: Fantasía. Y que NO!

El último artículo de la ministra de Cultura en EL PAÍS demuestra que la ministra va de fantasía en fantasía, de barbaridad en barbaridad y a cual peor. Hay gente que dice que es ignorancia y pobreza de espíritu. Hay otra que dice que es simple maldad y espúreos intereses. La verdad, es que no sé con qué quedarme, las 2 me dan miedo, aunque creo que han sabido combinar ambas cosas sin que ninguna disminuya, buscando todas las sinergias posibles entre ellas y aliñándolo con presiones extranjeras de los poderosos USA (éstas últimas documentadas y demostradas en Wikileaks).
Eso la lleva a justificar la objeción fiscal de algunas personas (de su gremio, claro. Que, por cierto, me gustaría saber qué piensa la Agencia Tributaria al respecto). Tela. También a utilizar cualquier cita sin haberla leído y no saber qué decía:
"ya en el siglo XX, Mark Twain, hasta el punto de que el término “pirata” en esta acepción fue popularizado por el autor estadounidense."
... sin saber que el término "pirata" lo aplicaba a los editores, a los que acusaba no sólo de piratas, sino de ladrones, de monopolizar el mercado y de dejar acceso a él sólo a los que les interesaba; también de utilizar las leyes del copyright, que no quería, en su propio favor y no en el de los escritores o el público.A alguien le suena familiar con el mercado actual de cultura, dominado por lo que se llaman majors y grandes empresas con intereses en varios sectores (Planeta p.ej.)?  Entre otras lindezas, que se pueden ver en el New York Times de la época (1906):



(C) NY Times. Extracto del original
 Y no estaba solo, también había otros escritores como Walter Scott. Pero vamos a ver, no era que según la ministra, sólo los expertos podían opinar de un tema? Entonces, compañera, como te metes en estos líos? Fácil, porque publicas en EL PAÍS, el mismo que filtra cables de Wikileaks, y te da su tribuna. Pero a ellos les entiendo, porque viven del mercado, como pueden y no de las subvenciones. Protegen lo suyo. Porque facturan el triple que todo el cine español y la música española juntas. Pero tú...

No ha cambiado nada. En 100 años. Bueno sí, los políticos empeoran. Incluso el CIS los refleja como el primer problema del país, después del pollo económico que tenemos encima (En lo que han colaborado con ganas también, no conformándose con un error si podían conseguir una auténtica catástrofe). País!

Vía Ricardo Galli

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